Dr. Raúl Ríos Ritter:
“La terapia con células madre se ha convertido en un tema de actualidad”
Para el ginecólogo de la ciudad de Iquique, este adelanto de la medicina moderna se transformará en la herramienta terapéutica en muchas patologías actuales, lo que incidiría directamente en los costos sanitarios de los países en desarrollo.
Las enfermedades neurodegenerativas son un grupo heterogéneo de patologías que tiene diferente etiopatogenia, clínica y alteraciones anatomopatológicas con una característica final común: la pérdida aguda o crónica de neuronas o células gliales.
El doctor Raúl Ríos Ritter, ginecólogo de la Universidad Austral de Valdivia (UACh) y actual director médico de Stemprocell™ Chile, un centro dedicado a las terapias con células madre en la ciudad de Iquique, es un convencido de que los tratamientos con células madres han transformado completamente la manera en que se practica la medicina actualmente. “Estas son células encargadas de mantener vivo nuestro cuerpo y cuando se vuelven a introducir en el cuerpo enfermo, se producen cambios muy positivos”, destacó el especialista.
El doctor Ríos siempre ha estado ligado a la medicina. “Desde niño que quise ser médico y, por ende, me gustaban todas las especialidades de la medicina. Sin embargo, cuando atendí mi primer parto sentí una emoción tan intensa que dije esto es lo mío y la verdad es que me ha costado iniciar otros proyectos. Mi pasión por la ginecología, es como el primer amor”, confiesa.
Por esas eventualidades, la enfermedad de Alzheimer de su madre lo llevó a investigar el uso de células madre en pacientes con patología neurodegenerativa. Viajó a Estados Unidos y estudió con el doctor Álvaro Skupin, una de las personas más versadas en el área en el mundo, quien le enseñó la técnica y su aplicación en diferentes patologías.
Para conversar sobre esta terapia, sus usos en la práctica médica actual y su desarrollo en la ciudad de Iquique, el doctor Raúl Ríos Ritter conversó con SAVALnet.
- Doctor, antes de comenzar la entrevista, cuéntenos brevemente ¿Qué son las células madre?
- Las células madre son células no especializadas que pueden auto-renovarse y diferenciarse en células más maduras con funciones especializadas. En 1998, los científicos aislaron y cultivaron células madre pluripotenciales a partir de embriones humanos. En los pocos años transcurridos, desde este descubrimiento, se ha revelado que estas células madres pueden convertirse en casi cualquiera de las 200 células especializadas del organismo y así generar células de repuesto que reparen o sustituyan a células, tejidos dañados o destruidos por enfermedades o discapacidades. Mientras tanto, a la vez que los estamentos políticos limitan la investigación en muchas áreas relacionadas con las células madre y la clonación terapéutica, un torrente de información sugiere que existe un gran potencial para las células madre adultas. Esto también se relaciona con el proceso de envejecimiento que todos pasamos, el número de células madre disminuyen, al igual que la plasticidad de ellas. Esto da como resultado el envejecimiento inevitable de nuestro cuerpo. La terapia con células madre puede ralentizar y rejuvenecer el tejido envejecido.
- ¿Cuáles son los fundamentos biológicos del tratamiento con ellas?
- En el año 2006, la Internacional Society Cellular Therapy (ISCT) propuso tres criterios para definir las células madre mesenquimales (CMM): deben ser adherentes en cultivo; expresar los antígenos CD73, CD90 y CD105 en ausencia de antígenos hematopoyéticos como CD34, CD45, marcadores de monocitos, macrófagos y linfocitos B; y deben ser capaces de diferenciarse in vitro en osteoblastos, adipocitos y condrocitos bajo condiciones estándar de cultivo. Aunque con el uso de células madre ya se han obtenido resultados positivos en varias enfermedades, todavía no se conocen bien los mecanismos mediante los cuales las células trasplantadas podrían mejorar o promover la regeneración de los tejidos. Para tratar de explicar estos mecanismos, se han sugerido varias hipótesis basadas en evidencias existentes, que incluyen la transdiferenciación celular, la fusión de células y un efecto autocrino/paracrino secundario a la liberación por las células de diferentes moléculas solubles o citoquinas con acciones específicas, que incluyen varios factores de crecimiento. Probablemente, se ejecute más de uno de estos mecanismos. Se ha comprobado que las células madre hematopoyéticas pueden producir varios elementos solubles que son esenciales para su acción y que incluyen factores que intervienen en la citoprotección, proliferación, diferenciación y migración celular, angiogénesis, respuesta inflamatoria, asentamiento celular y, quizás, con otras funciones aún no conocidas.
- Es un hecho que las células madre pueden contribuir a la regeneración de tejidos mediante diferentes acciones. ¿Cuáles son esas acciones?
- Así es, todos estos datos aportan evidencias de que las células madre adultas regeneran tejidos mediante la diferenciación en células del tejido dañado, lo que podrían hacer mediante transdiferenciación o fusión celular; asentamiento en el tejido lesionado con emisión de señales que favorezcan el reclutamiento en ese sitio de otras células madre o progenitoras que participen en la regeneración de los tejidos; liberación de moléculas solubles con efectos autocrinos/paracrinos; manteniendo su propia auto-renovación, proliferación y funciones; por un efecto antiinflamatorio; por inhibición de la apoptosis; por incremento de la vascularización del tejido dañado; y por citoprotección y estimulación de las células sanas presentes en la región lesionada, incluyendo las que pueden estar en un estado quiescente o dormidas en un área de penumbra.
- Hay algunos datos que sugieren que estos mecanismos de interrelación y comunicación celular podrían ser más complejos de lo que se piensa actualmente. ¿Qué nos podría comentar sobre eso?
- En algunos casos, en que se ha realizado una aplicación local de células madre, se ha producido un incremento sérico de determinadas citoquinas, que pudiera ser secundario a un aumento de la secreción por las células madre implantadas, que rebasa el ambiente puramente local. Quizás estos factores solubles circulantes puedan ejercer su acción sobre células diana también afectadas, pero distantes del sitio de implantación de las células madre y que representaría un efecto telecrino. Esta hipótesis complementaria ayudaría a esclarecer algunos resultados aún no explicados completamente, como es la mejoría del metabolismo de la glucosa producido en algunos pacientes diabéticos en que se implantaron en las extremidades inferiores células madre derivadas de la médula ósea para el tratamiento de trastornos isquémicos. Tomando en su conjunto todos los datos presentados, se pudiera plantear la existencia de dos fases íntimamente vinculadas en el proceso de la terapia celular regenerativa: una relacionada con la acción directa de las células implantadas y otra indirecta representada por las acciones autocrina, paracrina y telecrina de las moléculas solubles liberadas. Toda la información precedente nos da una idea general de los avances que ha mostrado este campo de la medicina en un tiempo relativamente corto, pero debe tenerse en cuenta que la medicina regenerativa y, en particular la terapia con células madre, es un tema de gran actualidad, en pleno desarrollo y prácticamente no pasa mucho tiempo sin que se comuniquen nuevos resultados que amplían los conocimientos existentes hasta ese momento. Esto puede llevar a la variación de algunos conceptos y afirmaciones que se habían hecho en determinadas etapas de su desarrollo.
- ¿Podría describirnos brevemente la técnica del procedimiento?
- Mediante una miniliposuccion con anestesia local se obtienen alrededor de 100 mililitro de tejido adiposo que se procesan según la técnica para obtener la fracción vascular estromal donde se encuentran las células madre mesenquimales que luego se activan mediante un láser y se le agregan factores de crecimiento derivado de las plaquetas y se inyectan por vía local, por ejemplo, en lesiones deportivas y ortopédicas, estética, alopecia, disfunción eréctil. También podemos administrarlo por vía endovenosa general, como se realiza en el caso de trasplante de médula ósea, para enfermedades como los trastornos neurodegenerativos como Alzheimer o Parkinson, o en el caso de diabetes o cardiopatías, por nombrar algunas.
- ¿Cuáles serían las indicaciones potenciales?
- En modelos experimentales se ha demostrado que las CMM son capaces de regenerar tejidos deteriorados o lesionados como hueso, cartílago, tejido hepático o miocárdico; y modular reacciones inmunes en colagenopatías, esclerosis múltiple y trasplantes de médula ósea. El estudio de estas células puede ayudar a explicar cómo se producen algunos cuadros serios como los defectos congénitos y el cáncer. Algún día, las células madre podrán utilizarse para producir células y tejidos para el tratamiento de muchas enfermedades, inclusive la enfermedad de Parkinson o la enfermedad de Alzheimer, los traumatismos en la médula espinal, las enfermedades cardíacas, diabetes y artritis. En España, en octubre de 2007, se realizó, por primera vez, la implantación en un corazón infartado de células madre adultas de la médula ósea del propio paciente con unos resultados excelentes. Además, hay publicaciones en esclerosis múltiple, ceguera, sordera, asma, lupus eritematoso sistémico, autismo, distrofia muscular, VIH, disfunción eréctil, rejuvenecimiento facial y anti envejecimiento.
- ¿Qué es Stemprocell™, cuándo nació, quiénes trabajan en ella y que terapias realizan?
- Stemprocell™ nació en Estados Unidos hace varios años con el doctor Álvaro Skupin y en Chile estamos desde 2012. Se trata de un procedimiento innovador, basado en la aplicación de células madre derivadas de la grasa. En comparación con la cosecha de la médula ósea, el tejido adiposo es más fácil de obtener en grandes cantidades si es necesario, es menos doloroso y consiste en reducir los riesgos, al mismo tiempo, dando muchas más células madre mesenquimales. El equipo está formado por médicos trasnacionales de diferentes especialidades, tecnólogos médicos, biotecnólogos y el personal administrativo. La base de la terapia son cuatro técnicas: Stemprocell, de aplicación vía endovenosa; Stemprofill, para rejuvenecimiento facial con células madre; Stemprosport, para lesiones deportivas y la técnica para disfunción eréctil.
- Usted es ginecólogo… ¿cómo se aproximó a esta terapia?
- Como dijo Einstein “no tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso”. Como en la vida no existe la casualidad, sino la causalidad, los hechos se han ido desencadenando misteriosamente. Primero, hace 10 años, me interesé por una corriente de medicina complementaria llamada sintergética, que me permite ampliar mi visión de la vida y de la práctica de la medicina. Luego accedí a la cosmetoginecología donde tuve la fortuna de asistir a la fuente con maestros como el doctor Marco Pelosi y David Matlock, fue así como desarrollé técnicas de cirugía cosmética como la liposucción y el lipofilling en procedimientos estéticos. Sin embargo, esta inquietud por las células madre se despertó en mí precisamente por mi madre, quien lamentablemente comenzó a tener síntomas de Alzheimer y, al poco tiempo, sufrió un accidente vascular encefálico de tipo hemorrágico muy grave que la tuvo al borde de la muerte en mayo de 2011. Tras una hospitalización de más de un mes y de tener que ingresar en dos oportunidades a la UTI se recuperó, pero quedó con un daño cognitivo severo. Esto me llevó a investigar sobre terapia celular y contactarme con el doctor Álvaro Skupin, pionero en células madre en Estados Unidos, quien me invitó a su centro y me enseñó a obtener, procesar y aplicar células madres en diferentes patologías.
- ¿Cómo funciona la terapia con células en el sistema nervioso en los trastornos neurodegenerativos?, un área que es de su interés…
- El trasplante de células madre es considerada la solución restauradora para los pacientes con Alzheimer. Sin embargo, el trasplante se complica por diversos factores. A pesar de este problema fundamental, los investigadores han inyectado células madre o células troncales derivadas de neuronas en diversas regiones del cerebro en modelos de ratón con Alzheimer, con la esperanza de restaurar la función cerebral. Aunque en algunos casos los animales trasplantados no mostraron ninguna mejora, en otros se determinó que el trasplante de células provocó una mejora sustancial en la función cognitiva. Los mecanismos por los que estos trasplantes de células madre han logrado mejoras conductuales es, sin embargo, controversial. Los investigadores optimistas han sugerido que la mejora se debe a la sustitución de neuronas dañadas y los más conservadores indican que las células madre inyectadas no reemplazan a las neuronas dañadas, sino que liberan factores tróficos que apoyan la supervivencia y plasticidad neuronal.
- Doctor, en qué proyectos se encuentra trabajando actualmente.
- En estos momentos junto a mi socio, el doctor José Blanco Guzmán, estamos formando los equipos multidisciplinarios para avanzar en la investigación en múltiples aéreas. Contamos con científicos reconocidos, como el doctor Alejandro Erices. Nuestra área de interés actual es, principalmente, en enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson, sin descartar otras. Lo interesante es que son los mismos pacientes los que se han enterado de los resultados favorables, por ejemplo, en diabetes, disfunción eréctil, lesiones deportivas y traumatológicas y nos solicitan la terapia. Estamos desarrollando también un proyecto de medicina hiperbárica, todo como parte de innovación en terapias médicas.
- Por último, ¿qué futuro ve usted en la medicina regenerativa?
- A diario, la gente se entera de los avances notables con células madre y su aplicación en diferentes enfermedades. A comienzos de 2013, la American Journal of Cardiology, la publicación más importante a nivel mundial en esta especialidad, creó una fuente de recursos sobre células madres entendiendo la urgente necesidad que tienen los médicos de aprender sobre estas materias. Yo creo que el límite sólo está dado por la falta de imaginación, como dijo Einstein “sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”. En el futuro, por ejemplo, se podrá “descelularizar” un órgano, manteniendo la matriz. Por ejemplo, en el caso de los riñones, podremos introducirle células madre para regenerarlo. También podríamos crear órganos o glándulas que colocaríamos subcutáneamente para producir, por ejemplo, insulina en diabéticos u hormonas tiroideas en casos de hipotiroidismo. La investigación con células madre tiene el potencial de tratar enfermedades que, actualmente, suponen unos elevados costos para el sistema sanitario. La diabetes, por ejemplo, se encuentra entre las enfermedades crónicas más costosas. Las personas aquejadas de esta patología necesitan inyecciones regulares de insulina, equipo de supervisión y visitas al médico. A eso hay que sumar los costos sanitarios de los efectos que la enfermedad provoca sobre los ojos, el riñón, el sistema cardiovascular y el neurológico. Incluso si una terapia basada en células madre no cura por completo la enfermedad, el solo hecho de reducir su impacto constituiría unos beneficios económicos enormes. Además de reducir los costos sanitarios, nuevas terapias para algunas enfermedades permitirían a las personas afectadas volver al trabajo o que sus cuidadores hicieran lo propio. Este aumento de la productividad incrementaría los ingresos fiscales del estado. Se espera que la investigación sobre células madre suponga una gran ayuda para el sector biotecnológico, lo que atraería al estado a nuevas empresas que ofrecerían empleos altamente retribuidos.
